CONSEJOS DE MONTAÑA

- Un Primer día en la Sierra.

- Travesías.

- Alta Montaña en Verano.

 

 

UN PRIMER DÍA EN LA SIERRA

            Las actividades en montaña pueden ser muy diversas, además las podemos practicar en diversas épocas del año y también sabemos que las condiciones meteorológicas en la montaña (generalmente en Alta Montaña) pueden cambiar repentinamente y convertir un día veraniego en una jornada totalmente invernal, es por esto, que las recomendaciones en cuanto a vestimenta, alimentación, etc.,  para jornadas en montaña pueden variar atendiendo a distintos factores; predicción meteorológica, número de días que pasaremos fuera,  época del año en la que nos encontramos, media o alta montaña, pernocta en refugio o tienda, ...

            Las actividades de promoción o de nivel inicial, normalmente son excursiones o travesías (senderismo) y ascensiones a picos de las sierras de la provincia (montañismo) o de las de alrededor. Consisten en hacer un recorrido en el día, saliendo temprano de Albacete y regresando al atardecer. La experiencia que da la realización de varias actividades de este tipo nos permite decidirnos por la práctica de las distintas modalidades del Montañismo (alpinismo, escalada, etc.) o continuar con el senderismo-montañismo si eso es lo que nos gusta o no tenemos más pretensiones.

        Pero lo más lógico, si careces de toda experiencia, es que empieces por el principio, en nuestras actividades de Promoción. Deberás pensar todo lo que necesitaras, son bastantes cosas, pero no tantas como en un principio podrías imaginar, y lo que no debes hacer es ir cargado con una mochila como un armario. solo llevaremos cosas estrictamente imprescindibles o necesarias, hagamos un pequeño repaso:

 Equipo personal.

        La vestimenta que utilizaremos estará condicionada por la climatología, existen en el mercado prendas específicas de tejidos técnicos (resistentes, ligeros, transpirables, etc.) para estas actividades, pero para una primera vez podemos utilizar la que normalmente tenemos; Deberá ser cómoda y que te permita moverte con facilidad: Un anorak sin relleno para el frío, si es impermeable nos evitará portar además un chubasquero, y un chándal es una buena elección, añadiremos interiormente una camiseta de manga corta de felpa que nos mantendrá cálidos en los días más crudos del invierno (sistema de capas), no utilizar las de algodón en contacto directo con la piel porque se empapará con nuestro sudor y sentiremos una desagradable sensación de enfriamiento en cuando nos paremos, también debemos pensar en llevar unos guantes y un gorro de lana. En días calurosos; un pantalón corto, un gorro de lona y esta vez sí, una camiseta de algodón es una solución ideal para airear y refrescar el cuerpo.

        Desde hace muchos años, fruto de la investigación de las marcas comerciales han aparecido tejidos técnicos que han sustituido ventajosamente a los de lana y algodón, tanto en su capacidad aislante o generadora de calor como en la función protectora del viento, la lluvia y la nieve, para el primer caso tenemos el Polartec, Thermoline, Thermastat y Coolmax, para el segundo; el Gore-tex, sofi-tex y Textrem, hay bastantes más pero estos son los más conocidos. Por otra parte, el precio de estas prendas técnicas suele ser elevado, pero al final, realmente vale la pena gastar un poco más en una buena prenda, ya que generalmente esto se traducirá en una mayor comodidad.

     El calzado más práctico es el de treking (preferiblemente bota), los calcetines deben ser suaves evitando los de algodón, largos y con rizado interno (Thermastat o Coolmax).

 La alimentación.

    Al ser una actividad que la realizaremos en el día nos planteará menos problemas que cuando salgamos para un fin de semana o más días, donde la regla general será que la comida más fuerte de la jornada sea la cena. En nuestro caso donde volveremos a cenar a casa, haremos una propuesta de menú:

        El desayuno debe ser nutritivo y energético sin ser pesado, ya que será el que soporte de un mayor tiempo de actividad física; puede consistir en alimentos que no sean muy pesados de digerir, por ejemplo; café con leche, tostadas con mantequilla, galletas, mermelada, un yogur con muesli y una fruta.

        A media mañana podemos hacer un pequeño alto y tomarnos una pieza de fruta, una chocolatina, algo de embutido, etc. según el gusto personal o si preferís no parar y alimentaros mientras dura la caminata llevando en el bolsillo frutos secos sin sal (pasas, higos, almendras, etc.) o barras energéticas, tan de moda actualmente.

        El almuerzo fundamentalmente será una comida que comporte demasiados problemas de organización con la consiguiente perdida de tiempo; consistirá en un buen bocadillo de embutido al gusto personal, con algo de mantequilla o aceite de oliva para darle más sabor, añadiremos a esto galletas dulces y fruta.

        La comida la colocaremos en la mochila, de forma que nos resulte cómodo el acceso.

        Recordamos y subrayamos que es indispensable salir siempre de casa con la cantimplora llena con agua, o alguna bebida isotónica para reponer la perdida de sales en el sudor, suele ser suficiente una botella de 1,5 Litros, aunque siempre se debe racionar para tener agua durante toda la jornada, teniendo en cuenta que podremos o no reponer en alguna fuente, esto dependerá del lugar y la época del año.

 Ahora que hemos esbozado lo fundamental para los principiantes, lo pondremos en una lista con las prendas técnicas para que tengáis idea en futuras adquisiciones y poder repasarlo todo de una ojeada, incluyendo algunas cosas no mencionadas porque son opcionales, aunque llegado el momento pueden sernos de utilidad, en cualquier caso, se trata de casi lo mínimo que se debe llevar:

 Equipo individual

    Anorak simple impermeable y transpirable, pantalones de treeking - camiseta de coolmax (verano) / termastat (invierno) - Chaqueta de forro polar medio - guantes y gorro de polartec - gorro para el sol (verano) - calcetines de coolmax - botas de treking - bastón telescópico - cantimplora - navaja - gafas de sol - linterna - papel higiénico - documentación y dinero - mapa de la zona  y brújula - bolsa para traernos la basura a casa - un cordino de 10 m. y 3 mm.

 Mini botiquín

    Lo mencionamos aparte por la gran importancia de este elemento, debemos llevar lo necesario para hacer frente a los contratiempos más frecuentes (pequeños esguinces, rozaduras y ampollas). Llevad tan solo lo que sepáis utilizar: Barra labial, protector solar, aspirinas, toallitas con alcohol, un par de vendas, una venda elástica y tiritas. En caso de accidente de cierta gravedad, pensar que deberéis asistir al accidentado utilizando el propio botiquín de herido.

    Ahora que ya lo tenemos todo, ha llegado la hora de meterlo en la mochila, con una de unos 30 l. de capacidad será suficiente para actividades en el día. Para hacer bien una mochila pondremos en primer lugar en el fondo, todo lo que más pesa  y al final lo que más frecuentemente vayamos a utilizar o que nos pueda hacer falta urgentemente; como el agua o el chubasquero. En el bolsillo de la tapa guardaremos el plano, la linterna, las gafas... etc, en definitiva, las cosas más pequeñas para evitar revolverlo todo cada vez que busquemos algo.

    Con todo ello y muchas ganas de disfrutar solamente deberéis esperar el día señalado y venir a la Montaña con el Club Montañero Sierra de Alcaraz.

 

 

TRAVESÍAS

    Caminar durante más de 100 km. en un ambiente de montaña, requiere una preparación muy diferente a la de una actividad de una o dos jornadas. Habrá que ser cuidadoso con la planificación, el equipo y, lo más importante, con el medio de locomoción: nuestro cuerpo.

         Sin olvidar que estamos realizando una actividad lúdica, placentera, unas vacaciones especiales, habrá que ser ordenado y metódico y, sobre todo, sacrificarse ante algunas tentaciones para después obtener satisfacciones que serán mucho mayores. Como en toda actividad física o deportiva, el secreto está en la fortaleza mental y en una buena preparación. Que las sorpresas nos la de el paisaje, los animales, las nubes. Pero no nuestra mala cabeza.

 

UNA TRAVESÍA A NUESTRA MEDIDA

         Nuestra preocupación básica debe ser realizar la travesía de forma relajada. Más adelante explicaremos qué pasos hemos de dar par hacer las marchas asequibles a cualquier montañero en buena forma física. Pero antes que nada habrá que repasar el itinerario total previsto, verificar que estamos ante un reto que podemos asumir y, aun así, prepararnos para entrenar nuestro cuerpo y nuestra mente ante la exigencia física, las subidas y bajadas, los cambios de firme, los cambios de tiempo e incluso, por qué no, a las pequeñas decepciones. Será muy conveniente que unas semanas antes tonifiquemos nuestra musculatura convenientemente, haciendo salidas a la montaña tan a menudo como podamos.

         Podemos estar, un mes antes, alternando ascensiones a picos con caminatas más o menos largas por la sierra. Se trata de habituar al cuerpo a un esfuerzo regular y mantenido. Porque ahí esta la clave de cubrir una larga travesía disfrutando: no someterse a sprint alocados. Estamos ante un maratón, y lo que se reclama es regularidad y resistencia y no explosividad.

         Lógicamente, una vez estemos en la fase de poner el cuerpo en condiciones, será el equipo: debe ser suficiente pero no pesado, incluir todo lo imprescindible. Pero, ¿qué es imprescindible? En el diseño realizado en este tipo de actividad, está previsto contar con alojamiento cada noche. Por tanto necesitaremos una mochila con ropa limpia y funda de vivac (para una pernocta improvisad), chaqueta de polar medio (200), chaqueta ligera impermeable-traspirable (cortavientos), gorro para el sol, gafas de sol, bastones telescópicos, cantimplora, linterna frontal, navaja, mapas brújula, botiquín, cámara fotográfica y documentación. Lo demás que pueda ir surgiendo deberíamos poder comprarlo en las localidades por las que vayamos pasando: comida y bebida.

 

DORMIR

         Los días estivales son muy largos. Amanece antes de las siete y disponemos de luz solar casi hasta las diez de la noche. De manera que no hay que angustiarse por cumplimentar etapas. El truco está en instalarse en una disciplina que intentaremos mantener a toda costa. Levantarse temprano, tomar un desayuno lo más completo posible y dar el primer paso de la etapa antes de las ocho de la mañana sería lo ideal. Ello nos garantiza que, por larga que sea la jornada, estaremos dándola por finalizada entre las tres y las cuatro de la tarde. Tiempo suficiente para asearse, reordenar las cosas, tener horas libres para lavar la ropa, leer, conversar, jugar y cenar temprano. Hay que ir a dormir también pronto, y calcular que necesitamos un mínimo de siete u ocho horas de descanso para estar en condiciones al día siguiente. Si creamos una rutina de este tipo –al tercer día ya nos parecerá lo más natural del mundo- estaremos sentando los cimientos para que la travesía se convierta en una cosa fácil.

         Es muy importante no ir angustiado por los horarios. Si nos mostramos perezosos por la mañana tendremos dos inconvenientes: caminaremos buena parte del día con demasiado calor e insolación y estaremos muy pendientes de llegar al alojamiento a una hora que sea adecuada.

         Si, por el contrario, hemos descansado suficientemente la tarde anterior y marchamos durante el día con un buen “colchón” de tiempo, podremos ofrecernos pequeños regalos: detenernos a echar una siestecita cuando ya tengamos a tiro el final de la etapa, darnos un chapuzón en una poza o lago, invertir un rato en la contemplación de paisajes, animales, en la visita de un pueblo o, sencillamente, detenernos a conversar con otros caminantes.

         Siguiendo con los consejos relacionados con nuestro sistema de transporte: hay que cuidar mucho nuestro medio de locomoción, los pies. Al final de cada etapa los liberaremos de las botas y los calcetines, calzaremos algo más cómodo, como unas sandalias, por ejemplo y procederemos a una inspección para detectar rozaduras, ampollas, o cortes. En caso de encontrarlos, los trataremos con mimo y método, pues una de estas pequeñas heridas puede ser una tortura. Los pies requieren higiene especial. Tal vez no nos duchemos todos los días, pero sí debemos lavar esa zona y vestirla cada mañana con calcetines limpios y secos. No hace falta cargar con muchos pares, sólo habrá que ocuparse durante unos minutos cada día en lavar los sucios. Esto incide, de nuevo, en no agotar las jornadas al límite. Debemos disponer de tiempo para todas estas pequeñas cosas.

 

EL PESO

         Para ayudarnos, los bastones son básicos. Descargan las rodillas en las bajadas, afianzan en algún paso indeciso y nos evitan trastabilleos absurdos al vadear ríos y torrentes sobre piedras o troncos.

 

ALIMENTACIÓN

         Saber alimentarse y escuchar las necesidades energéticas de nuestro cuerpo es otro de los aspectos que marcan la frontera  entre la gran travesía placentera o extenuante.

         Como cada noche dormimos en albergue o refugio, debemos optar desayunos completos, que incluyan zumo, fruta, yogur, tostadas con mermelada y mantequilla. Con eso tendremos energía para buena parte de la jornada. ¿Cómo solventar la comida del medio día? Podemos conseguir una bolsa de picnic, pero generalmente son caras y poco satisfactorias. Será mejor cargar con algo ligero y sacrificar las papilas gustativas en beneficio de la comida liviana y muy energética que someter al organismo a un esfuerzo de digestión que nos puede pasar factura con plomo en la barriga y en los pies.

 

 

ALTA MONTAÑA EN VERANO

EL MONTAÑISMO

         Desde el principio de los tiempos las montañas se convirtieron en un lugar de fascinación para los hombres, que no tardaron en ocupar sus valles, roturar sus tierras bajas, en aprovechar sus altos pastos. Pasaron muchos milenios hasta que alguien se planteara ver el mundo desde sus cimas, antiguos lugares de culto, vivienda muchas veces de deidades ocultas. Y de pronto nace el Montañismo, espoleado no tan solo por un deseo científico-naturalista, sino también por un espíritu deportista. No de otro modo puede explicarse la “locura” (para muchos) y el reto (para otros) que supone el hecho de decidirse a ascender montañas.

 

Niveles de Actividad

         Actualmente las actividades de Alta Montaña de nivel medio que se realizan en nuestro Club se pueden clasificar en tres grupos:

 

Alpinismo  ( V )

         Se basan en ascensiones a los principales picos, por rutas ocasionalmente aéreas y que exige un alto nivel de preparación física así como un gran conocimiento de la montaña y de técnicas  básicas de escalada.

 

Travesías en altura  ( I V )

         Se realizan por alturas medianamente inferiores a las alcanzadas anteriormente. Conviene, además de una buena preparación física, tener nociones mínimas de técnicas de escalada y del uso de crampones y piolet, especialmente si ha sido un año con abundantes nevadas, puede que haya que atravesar más de un glaciar, o neveros residuales del invierno. Independientemente del recorrido, existe la opción de ascender a un buen número de interesantes cimas.

 

Senderismo – montañismo ( I I I )

         Se exige buena condición física, aunque no tan acusada que para la anterior actividad, los desniveles no son tan grandes.

 

Como realizar las actividades

         Debemos intentar empezar a andar muy temprano (antes de amanecer), y procurar estar a lo sumo, a media tarde (que contemos como mínimo con dos horas de luz) en el campamento base o en el punto final de la travesía. Ello nos garantiza que, por larga que sea la jornada, estaremos dándola por finalizada entre las tres y las cuatro de la tarde. Tiempo suficiente para asearse, reordenar las cosas, tener horas libres para lavar la ropa, leer, conversar, jugar y cenar temprano. Hay que ir a dormir también pronto, y calcular que necesitamos un mínimo de siete u ocho horas de descanso para estar en condiciones al día siguiente.

 

Época indicada

La mejor época y lo normal es realizar estas actividades en verano, cuando no hay nieve ni hielo en los collados y las cumbres, y cuando los días, largos y soleados, invitan a andar. Pero conviene tener claro que en pleno agosto los refugios pueden estar desbordados, que las tormentas a media tarde son habituales, y que en algunos lugares la concurrencia es monumental. Conviene plantearse si podemos realizarlas en julio (idóneo) o a principios de septiembre, cuando el flujo de gente en la montaña es mucho menor.

 

Licencia Federativa

         Resulta imprescindible disponer de una buena cobertura de accidentes. Recomendamos federarse (en nuestro Club claro) y conseguir la tarjeta de la FEDME (Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada), con la que, además de estar cubiertos de accidentes específicos en montaña y sus rescates, tendremos ventajas de alojamiento y manutención en los refugios.

 

Alojamiento

         Existen en la montaña infraestructuras específicas para alojarnos con ciertos servicios; son los distintos refugios de montaña (libres o guardados). Puede que surja el problema de que no haya plazas libres. Por ello, cuando sea posible, conviene reservar. No obstante, conviene recalcar que en ocasiones se tendrá que pernoctar en pensiones, camping, cabañas de pastores, e incluso al aire libre, cuando no haya más opción.

 

¿QUE HAY QUE LLEVAR A CUESTAS?

         ¡Ni un kilo de más! Seamos prudentes con lo que cargamos porque luego nos arrepentiremos. Algunos consejos prácticos son los siguientes:

 

Mochila

Conviene que sea cómoda, que se adapte perfectamente a nuestra espalda, que no quede más baja que nuestro trasero (porque de lo contrario se resentirían los riñones) con hombreras y cinturón lumbar ancho y acolchado. Recomendamos no llevar una mochila mayor de 70 litros de capacidad, con una de 60 debería ser suficiente, y si sois capaces de cargar todo lo que necesitéis en una de 45 litros os felicitaremos.

Así mismo recomendamos la fibra de cordura por que resiste la lluvia y los desgarros al bajar por rocas, etc.

 

Botas

         Que nadie se le ocurra estrenar botas aprovechando una actividad. Debemos tener las botas acostumbradas a nuestros pies, y que sean cómodas para andar. Unas buenas suelas resultan imprescindibles, así como una altura suficiente de caña para sujetar los tobillos. Así evitaremos torceduras, conviene que tengan algún tratamiento repelente del agua, aunque esto no quiere decir que sean impermeables ya que deben transpirar.

 

Saco de dormir

         Debe ser ligero, puesto que en caso de frío podemos dormir vestidos. No vayamos a cargar con un saco para condiciones polares, que no nos servirá para nada. En cambio, algo que no debemos olvidar, y que conviene que sea lo mejor posible es una buena funda de vivac, que sea transpirable, para eliminar el sudor que se genere durante la noche, y que al mismo tiempo repela oportunamente la lluvia. En cuanto a la colchoneta aislante, conviene que sea ligera pero también impermeable, para evitar la humedad en la espalda durante el sueño. Existen unas inflables que pesan un poco más que las de icolem y abultan casi lo mismo, aunque si se pinchan...

 

VESTIMENTA

         El forro polar debe ser de espesor medio, siempre se dispondrá de una chaqueta impermeable-transpirable, de Goretex o Sofitex, o algún tejido similar, con buenos cierres, capucha amplia y bolsillos.

         Los calcetines deben ser de rizado interno y de Coolmax y con tres pares tendremos suficiente.

         Para protegernos del sol, utilizaremos un gorro de lona de algodón y a poder ser de ala ancha (evitar las gorras que dejan al descubierto todo el cuello). Deberemos llevar dos pantalones; uno largo de montaña de fibra que seque rápidamente y otro corto de algodón para evitar el acaloramiento en días soleados. La capa o poncho para protegerse de la lluvia e incluir además un gorro de forro polar y guantes para las ocasiones de mal tiempo..

 

EQUIPO VARIO

Bastones de treking: Es al revelación de las grandes rutas, ya que durante las subidas reparten el peso del cuerpo y ayudan a auparnos, y durante las bajadas descargan mucho las rodillas. Funcionan de maravilla para vadear ríos, tanteando el fondo de las aguas; y resultaran de gran utilidad en el caso de tener que inmovilizar una pierna por fractura. Deben poder ser regulables.

 

Cantimplora: Se recomienda para la Alta Montaña en verano; las de plástico duro con tapón de rosca.

 

         Botiquín de emergencia (personal): tiene que ser justamente eso; unas pinzas, tiritas, esparadrapo, un par de aspirinas, desinfectante para heridas superficiales y las medicinas para las dolencias a que somos más propensos.

         La brújula y los mapas, no basta con llevarlos hay que saber utilizarlos e interpretarlos.

         Una linterna frontal y una navaja multiuso también nos serán muy útiles.

         Cámara de fotos: Ahí si que no hay nada escrito. Compactas; réflex, digitales, cualquier opción será la correcta puesto que variará únicamente en función de nuestras prioridades.

 

CONDUCTA E HIGIENE

         Cada mañana, y a lo largo del día, resulta imprescindible que revisemos el estado de nuestro equipo. Hemos de beber agua, fresca (no-helada) y abundante, para compensar la sudoración. Si no podemos comer fruta, especialmente cítricos, conviene llevar vitamina C, que podemos añadir a las cantimploras. Proteger nuestra piel con una crema antisolar adecuada resulta imprescindible: recomendable de alta graduación. Así mismo unas gafas de sol de nivel 3, cuidaran de nuestros ojos. Teniendo en cuenta que los finales de actividad acostumbran a hacerse en los refugios, se recomienda que durante el día se lleve una dieta consistente en “picar poco y a menudo” (frutos secos no salados, barras energéticas, galletas, fruta desecada) y que uno se ponga las botas con los apetecibles menús de los refugios... ¡Vale la pena!. Finalmente conviene cuidar adecuadamente los pies, y para ellos procederemos de la siguiente manera (¡ojo, método infalible!): por la mañana, antes de empezar a andar, embadurnar bien los pies con talco deportivo, espolvoreando bien los calcetines por dentro. Y por la noche, antes de dormir, resulta de lo más tonificante masajear durante un rato nuestros pies, con una pomada refrescante.